No hay mujer más fácil de amar que aquella que duerme junto a nosotros,
 después de haber disfrutado uno del otro.

No hay momento mejor para contemplar la belleza más íntima de una mujer
 que cuando duerme sobre el pecho de quien quiere.

No hay mejor momento para una mujer que ahora.

No hay creación mejor que la mujer.

No hay nada si no hay mujer.