Con el tiempo o las cosas pasan, o los deseos se acentúan.
Lastimosamente cuando uno es quien desea una pequeña revancha, de algunas horas, es imposible lograr si quiera un pequeño momento diálogo.
Esto hace que cuando seamos nosotros los sujetos pasibles de sus deseos pareciera que es imposible decir que no, es imposible escapar a el seguimiento de aquella que quiere algo y siempre lo consigue.
Y dicen que la mujer es el sexo débil.
El sexo es débil cuando no es con vos, porque sencillamente siempre fue más, había algo en medio, había algo de nosotros que lo hacía más que un simple encuentro.