Empezar de nuevo cada día es el desafío mismo de la vida que llevamos adelante, pareciera que por momentos se vuelve algo imposible de encarar ya que no sabemos bien por donde comenzar.
                      Mientras somos más grandes más no cuesta ese volver a empezar, más nos cuesta ver que debemos comenzar por algo pequeño perdido en la inmensidad de la vida para ir, paso a paso, logrando crear el punto en donde volveremos a sentirnos cómodos.
                      Se me viene a la cabeza cuando empezamos a andar en bicicleta, primero con rueditas hasta que dimos el paso en donde nos mandamos solos a tratar de mantener ese equilibrio. Nos caímos una y mil veces, es más puede que nos hayamos hecho mierda la cara contra el piso, pero acá estamos. Pedaleando cosas más grandes.