Se vuelve muy raro esas situaciones en las que al subir al micro cruzas la mirada con unos bellos ojos, con una cara extrañamente preciosa o con lo que sea que te incite a mirarlo.
Es acá cuando aparecen nuestras princesas de un solo viaje, de 30 minutos en los que por ahí te colgas mirándola siendo que ella ni siquiera sabe que estas en su órbita o quizás, por lo incisiva de tu mirada se da vuelta y te devuelve con esos bellos ojos, la mirada,
Es obvio que todo sigue corriendo hacia ningun lado, porque cuando queres acordar ella se bajo y vos te quedas como un tarado pensando en "¿Como se llamará?", no importa ya estas en tu parada...