El crecer en una
relación pareciera ser una relación directa entre saber hacer las
cosas que no te gustan y la habilidad para clavar una sonrisa al
hacerlas.
Si bien es uno el
que en ciertas ocasiones parece estar del otro lado, vivimos creyendo
que somos el que tiene que forzar la cara a un nivel que jamás
pensamos por hacerlo.
No es queja, siempre
hay cosas que compensan, quizás la parte de pareja no sea
precisamente por la paridad que se logre, quizás hace referencia a
una analogía con el equilibrio. En sí, anda a saber porque mierda
le pusieron el nombre pareja, cuando en realidad debería ser
equilibrio: -Papá, mamá te presento a Robertita, con ella tengo un
equilibrio formal- ¡Queda joya!
Además, es
defendible hasta en el aspecto de la mecánica física. (me fui al carajo con lo Nerd que fue eso)
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