Los días pasan cual agua debajo de cualquier puente de ascequia.
Pareciera que no contamos, pero sabemos que es gratificante ver hacia tras y ver el camino recorrido.
No se que tiempo ha de ser representativo para afianzar tal o cual cosa.
No me preocupa en realidad.
Vivo el momento y un poco de mañana y pasado.
Hoy no estás y en la cotidianeidad se nota la ausencia.
Es bueno extrañar, es bueno tomarse este tiempo para, precisamente, ver para atrás.