Hay momentos eternos en la vida de las personas.
Son esos momentos instantes de felicidad plena.
Puede que para algunos sean totalmente diferentes que para otros.
Quizás algunos se contentan con más, otros con lo básico nos sentimos bien.
Puede que, por más efímero que sea, logre colmarnos.
Ese instante en el que nos sentimos llenos, la cara se nos ilumina.
Puede que parezca idiota, pero con un poco más de un día me basta.
Hoy me sentí bien, gane amigos, compañeros, personas más que interesantes.
Hoy la verdad que valió la pena cada instante.
Un asado, un vino y un fernet.