Hay momentos en los que solo dos palabras pueden complicar algo que viene de forma excelente.
El común de la gente diría que es bueno oírlas, pero a mi forma de verlo fue demasiado pronto.
Pareciera que todo adquiere otro matiz. Cada cosa que se hace demanda, implícitamente, un compromiso mayor.
Quizás se asuma el compromiso de forma tácita, pero cuando ya fue dicho... fue dicho.
No reniego de que haya pasado, solo me parece demasiado pronto.
Asumo que al mismo tiempo que lleva procesar esa información, automáticamente el setear las cosas es diferente.
Voluntad y tiempo, además de compromiso nos volverán a poner en fase.
Esto no es mas que un momento de calibración.