Es un riesgo bastante algo el que se corre al buscar compañía a cualquier precio.
Solo logramos ahogar esa desazón de no encontrar a alguien en basura sin sentido.
El asunto es, creo, aprender de uno mismo en la soledad.
Complicado, difícil, una cagada al fin y al cabo.
No es posible entender a alguien cuando no somos capaces de entendernos.
Podes justificar cada uno de nuestros hechos y asumir sus consecuencias es madurez. ¿Cuantas veces lo hemos podido hacer? No demasiadas.
Es momento de dar un paso al costado de la vorágine que nos imprime la sociedad, que busca crear seres individuales hiperconectados a través de palabras y no voces, guiños y no caricias, amigos y falsedad.
¿Con cuántas personas contamos a la hora de necesitar algo? Pocas.
Es momento de compartir tiempo con ellos/as para saber que no estamos solos.