La capacidad de predecir o al menos esbozar lo que puede suceder aumenta con los años.
Aumenta en su precisión.
La madurez esta en no sorprenderse ante la concreción de esa posibilidad predefinida.
Pensándolo bien: siempre seremos inmaduros. Siempre seremos lo que no deseamos.
Quizás maduremos, quizás terminemos siendo piedras inconmovibles ante la realidad de algunas personas que se animan a un poco más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario