El frío mata de a poco.
El deaentenfimiento es una de sus caras.
Más y más personas se vuelven frías por el simple hecho de no decir calor.
Para producir algo, es necesario tener con que.
Se me acaban las palabras, el tiempo pasa y enfría el ambiente.
Entramos en un cómodo letargo del cual salimos en un infierno de pasión que dura dos segundos.
No lo pensé así.
No lo desee así.
Quejarse es ponerse en evidencia y no es momento.
Jamás fue momento para mi.
Esperamos la próxima erupción.
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