El silencio.La distancia. Tus miedos. Mis deseos. Tus pasos atrás. Mis avances. Tus dudas. Mis seguridades
Todo juega un rol perverso en este tiempo.
Todo se vuelve diametralmente opuesto
Todo calor busca su frio.
La inconstancia permite páramos de pasividad abrumadora que enfrían la mente, pero ponen al rojo vivo la imaginación del reencuentro. 
Basta una palabra, un gesto o solo una mera coincidencia para tomarla como punta de lanza y seguir jugando. 
Juego en el que la claridad está en cada conversación, donde no existen mentiras porque ya estamos cansados de ellas, porque sabemos que no necesitamos mentir para seguir aquí donde estamos.
Aquí es donde hemos de seguir, sabiendo donde poder encontrar al otro.
Raramente satisfactorio.