Un instante, eso hace la diferencia.
Otro instante, te destaca.
Y si llega el tercero, te atrapa.
La vida está hecha de interminables instantes.
Cada palabra nos da pie.
Cada palabra, quizás, nos da esperanza.
Cada palabra, no es mas cualquier otra.
Y así vivimos a fuerza de instantes y palabras, que es lo que nos queda.
¿Nos quedamos con algo más?
Lo dudo.