En algún momento toca darse cuenta que la historia es siempre la misma y se repite en innumerables ciclos, el asunto es que siempre hacemos lo mismo obteniendo idénticos resultados y nos quejamos de los mismos.
                      Deseo profundamente salir de ese ciclo infinito que desgasta y desgasta voluntades que deberían estar ancladas a un deseo o quizás en un futuro sentimiento.
                      Cada día que pasa es todo un segundo perdido en la inmensidad de la vida, pareciera que no podemos tomar ningún camino cuando en realidad cada día empieza eligiendo y termina aceptando lo que hicimos.
                      Si logras que cada día te elija vas a seguir cambiando mis paradigmas, el aire por ahí se envicia de nuestras propias costumbres que no se si sabremos dejar en el corto tiempo.




Gira el sol, gira el mundo, gira Dios 
energia misteriosa, resplandor 

Al flotar mi cuerpo en remolinos, resplandor 
otra flor... 



No somos la mejor versión de nosotros mismos.
Aun hoy vamos aprendiendo a ser lo que somos.
Es imposible dejar de lado que esto es la consecuencia de nuestro pasado.
Lo que hacemos con ello es lo que nos definirá hacia el mañana.
Hoy elegimos no tener secretos.
Elegimos vivir como somos, con todo lo que ello implica.
Existe el miedo.
Existe esa desconfianza de lo nuevo.
Hay un motor.
Hay una fuerza movilizadora que nos empuja a donde estamos.
Es lindo donde estamos, y más si nos sentimos acompañados, cuidados.
Construir implica tiempo y nos sobra.
Sigamos caminando hacia no se bien donde.


                              El momento en el cual decidimos ser sinceros respecto de nuestro pasado, ya que suele aparecer siempre de imprevisto lleva a tener que dar explicaciones que en un primer momento (y en cualquier otro) resulten totalmente inverosímiles, permite disfrutar de un relax pocas veces conocido.
                              Es similar a ponerse un revolver en la cabeza y jugar a la ruleta rusa porque no sabemos como ha de reaccionar la otra persona.
                              Vivir teniendo que tapar gente, sucesos, encuentros, mensajes, llamadas y todo tipo de contacto lo considero una tortura imposible de soportar en el tiempo ya que eso sencillamente va pudriendo todo lo que tocamos porque precisamente todo es una mentira que resultó de otra mentira y así es como nosotros mismos pasamos a creer en eso, que idiotas.
                              Ser sinceros es madurar y la consecuencia es vivir tranquilos.




La tibieza de algunos hace que sencillamente no avancen. Se queden en el tiempo anclados en lo que desearon tener pero nunca pudieron.

El poder tener es consecuencia de lo que hacemos,de lo que decimos y sobre todo de la fuerza con la cual lo deseamos. 

La autenticidad del ser se vuelve una marca de calidad en tiempos donde todo es meramente transitorio. 

Dar la nota, destacarse en cosas simples pero no cotidianas nos hace especiales.

La sorpresa es un arma que combate la rutina de la vida diaria, no en nosotros, sino en aquella en quien pensamos robarle una sonrisa cada día.

La retroalimentación de todo esto genera personas felices, tarde o temprano aquellas risas que regalamos nos vuelven. 

Es de persona sabia no dejar pasar un momento para demostrar lo que realmente es, quien lo entienda sencillamente lo sabe cuidar, quien no es otro pobre infeliz.




                        Hasta en ese momento de quietud en donde todo parece no existir.
                        Es raro, personalmente me siento extrañado de eso.
                        Quizás me permita algunas horas para disfrutarlo, de cualquier forma sigo buscando esa meseta en donde las variaciones continuas cesen, en donde la calma se apodere del día a día y volver a disfrutar de aquellas cosas simples que hoy por hoy son un instante perdido en la inmensidad.
                        Son constantes juegos de seducción, viajando de extremos en extremos.


                        Abrázame

No puedo escribir ni mi nombre.
Esto es el vacío mismo.
Esta facilidad tuya de andar arruinando personas.





Lo Celebro

No pasa nada.
Todo está en la calma.
Calma que siempre tubo que haber estado.
Pareciera que el tiempo en algún punto volvió atrás.
Lo celebro.
Ahora me entiendo.
Ahora creo saber lo que soy.
Comienzo a entender los hechos pasados.
El tiempo es lo que da la sabiduría.
El tiempo es luz, es vida.
Ahora vienen nuevos tiempos.
Ahora vienen tiempos de saber hacer las cosas.
Es tiempo de no tropezar.
Lo celebro.
Sonrío.
Me distraigo, y concentro.
Escucho música. 
Pienso música y la vida se vuelve más llevadera.
Quizás estoy creciendo
Lo celebro.