Creo que
nunca me fue posible hacer planes a mediano plazo y cumplirlos. La vida todo el
tiempo se encarga de alterar esas variables que nos lleva a terminar en
cualquier otro lado, menos en ese a donde deseábamos llegar.
Pero si es que cambia alguna que
otra variable, y por un efecto dominó cambien muchísimas otras, es esperable lo
que no resulta factible de esperar es que el SER cambie. Cada uno de nosotros
debe tener algunas cosas que simplemente son pólvora en la cabeza y en el
corazón que cuando aquella persona especial lo toca sencillamente se desata un
infierno.
Un infierno de hacer las cosas sin
pensar, hacer las cosas porque el corazón lo dicta y no reparar un segundo en
analizarlas. Quizás suceda que en el instante previo, un flash aparezca y nos
plantee la pregunta: ¿Que estas haciendo?
pero basta con mirarla y sentir que el corazón galopa a todo lo que da.
Qué momento ese, es donde en esa
fracción de segundo podemos decidir si dar el paso que estamos dando en si o
quedarnos en el lugar que cómodamente habíamos podido lograr.
¿Te vas a jugar esa comodidad por
volver a sentir?
¿Vas a abrir nuevamente todo eso que
habías guardado para volverlo a intentar?
¿Vas a volver a caminar un camino
conocido?
Mil preguntas, mil posibles respuestas
para cada una: pero hoy digo si. Mañana no lo sé, veremos.
"Una extraña razón nos mantiene aquí
en el dulce esplendor
y tu mañana única espera la vida
como el arroyo que horada la piedra
por siglos"
en el dulce esplendor
y tu mañana única espera la vida
como el arroyo que horada la piedra
por siglos"
