Si lo que viene después te asusta
Mejor te canto lo que te gusta
Y si volvemos al pasado
Te pido tu corazón prestado
Pero no me importa
No me arrepiento
De que me guste (la noche).
Lunita de tucumán
Promesas
Ser mi dueño otra vez
Ni temer que el rio sangre y calme
Al contarle mis plegarias
Tarda en llegar
Y al final, al final
Hay recompensa..."
Hoy es
cuando más que nunca decido seguir mirando hacia adelante para volver a ser el
dueño de mi destino, hoy cuando vos te sentís con la omnipotencia de decime que
es lo que tendría que hacer o cómo debería manejar mis sentimientos es cuando
vuelvo a decir no a lo que sos.
Como no
existe un solo camino para llegar a donde queremos hacerlo, tampoco existe un
solo camino para aprender a dejar de lado todo lo que en estos años fui sumando
a mis costumbres. Estas bastante equivocada en la forma de pensar, pero ya no
me interesa y por eso mismo dejo que hagas lo que te venga en gana.
Tu tiempo de
dar consejos de la forma en la que lo hiciste ya pasó, ahora es tiempo de ser
mi dueño otra vez. Estoy en zona de promesas, promesas que se inician cada
mañana y me las hago a mí mismo con el objetivo de mejorar, y lo que vos haces
no me hace bien.
Confío que
ese mismo tiempo es el que me dará la razón a mí y a tantos consejos que
aseguran que después de tanto luchar hay recompensa, y ese tiempo ha de volver
a hacerme feliz.
Busco la
paz que me permita ser
Decisiones
Todas y cada una de las decisiones que vamos tomando a lo
largo de nuestra vida van generando consecuencias, muchas de las cuales debemos
enfrentar y defender el día en el que sea necesario hacerlo. Esto no es nada
nuevo y no escapa de la habitualidad de la vida medianamente adulta o en vías
de serlo.
Resulta
difícil hacer una buena defensa de las decisiones que mal tomamos cuando
realmente teníamos suficientes argumentos como para, haciendo un análisis
correcto de la realidad que vivimos, cambiar el rumbo de las cosas.
Es
bueno que ese tiempo llegue, es bueno que la ficha nos caiga, pero como cuesta
asimilarlo. No es una cuestión de días, quizás sean meses desconozco realmente
cual ha de ser el tiempo que voy a cargar con esto.
Recompensa
saber que sos muy comprensiva y dudo que haya rencor en vos. Es tiempo de
volver a construir, en momentos en los cuales no tenemos ladrillos, no hay
cemento, no hay nada. Solo hay un espacio vacío, pero cargado de historia, en
el cual hay que re-plantarse.
Hoy deseo escuchar una buena canción, recostado sobre tus piernas.
No existe el porque, solo existe el deseo
Solo existe eso que hoy no es, pero supo ser
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
